lunes, 7 de mayo de 2012

Dios comido


Anti-dedicado a los escritores bárbaros
No somos

profanadores de tumbas.

No somos predicadores.

De tumbas no somos

enterradores:

sí cabezas           sí pensantes      sí habitantes

 de ataúdes        de sarcófagos                   o féretros

Nosotros los bárbaros barbarizamos hasta no dejar un hueco

-de barbarie-

en este hoyo pútrido e infecto 

  donde                no hace               falta

firmar testamentos        con sangre

sino con tinta espesa     bersos intoxicados

 de calamares.

               

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