domingo, 15 de julio de 2012

Síndrome de ausencia

La noche está quieta como si los árboles
       se hubiesen detenido
Acaba de parar un taxi en el portal
Me escuecen los ojos de las manos
Me lloran las yemas de los pies
         Tengo náuseas
Hace frío como para taparse y no
Porque luego el sudor detrás de la nuca
         descendiendo la espalda
          y calor
   Tem
         blo
              res
Solo un mensaje
       Palabras como espaldas
Espadas como ovarios
A las cinco de la madrugada
Me duele el pecho como si una bala
perforase mis órganos inevitables
Algo sangra en esta cama
Algo acaba de estornudar
-Jesús-

                       y no soy yo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada