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lunes, 24 de septiembre de 2012

Estaciones que vuelven o segunda primavera


Me florecen las lágrimas
como pétalos que despertasen del olvido
y hay algo en mis estambres que cruje:
zumbido o ronroneo animal cavando en
esa hondura que soy cuando amanezco
Y estoy tan abierta tan abierta tan abismal-
mente abierta que el rocío resbala hacia el centro
horadando los restos de noche
que caen desde las ramas más altas
a mis pechos de invierno
Y humedad es todo cuanto intuyo es todo
lo que tienes entre los ojos
amarillos y azules y verdes
de invertebrado que se vierte
en vertical desmesura
No dejes de hacer eso que haces
de oler mi olor y olvidarte luego
como si mi voz te quebrase los dedos
y ni siquiera pudieras nombrarme:
Violeta de los Alpes blanquísima
-semilla eterna
anhelando polinizarse-.

jueves, 26 de abril de 2012

Agua: 0

No cae de forma paralela
ni perpendicular
esta llovizna injusta
sobre los adoquines
sino oblicuamente y sin tregua
empapando
todos tus seudónimos.
-Creo- que tienes rizadas las ideas
bajo ese pelo como la copa
de un chopo.
-Quiero- doblegar los pensamientos
ya encrespados
de humedad-es
y otras reminiscencias.
-Sé- que son lisas las crines
del potro joven,
no las del caballo viejo
amante carga inútil.
-Tengo- el pelo ondulante,
que no ondulado,
y todo lo que roza
desata el oleaje furibundo
que yace dormido
con un ojo entreabierto
en estos días de abril
donde el llanto no es perpendicular
ni paralelo
sino oblicuo
-Tú ya lo sabes-
Llantos sin lágrimas
son-
risas enfermas

domingo, 25 de marzo de 2012

Empacho primaveral

Hambre
de todo lo vivido y pensado
o acariciado siempre en la retina
mientras duraba el sueño no soñado
del viaje al País de las Ardillas.
Voracidad
en medio de este mar verde infinito
junto a un estanque prolijo en ausencias
lleno de niños de pico amarillo
y patos ebrios que se tambalean.
Apetito
nocturno de vuelos matutinos
de ser toda vestido y toda entera
núcleo de dos mil versos argentinos
caducos en tu boca sinverguenza.
Canibalismo
delirante golpeando en los muslos
cosquillas en el pie o en las pestañas
mis lenguas discuten sin disimulo
y naranjas mis medias son, naranjas.