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sábado, 29 de septiembre de 2012

El amor o la destrucción

"La pasión es una ruina."
(J.Sabina)
Lagos de agua salada desbordándose
y peces naranjas lamiendo pestañas mejillas 
cuello
y de ahí al vientre socavando
la arena entre los pechos
la vena
ahí están arrugados de puro desconsuelo
una textura sospechosa
como dedos dentro del mar
Hundimiento
A pique los ojos de los brazos
la inverosimilitud de esta escena que ya no es
de amor sino de rabia
rabiosa despedida sin otro fin que el 
Fin
En mi boca la bombilla del mate
no sabe a tus labios de anoche
No me perfora el hambre 
sí la sed
del beso aquel que ha bajado en el ascensor
como una vecina silenciosa
escapando de la escena del crimen
Las sábanas han guardado tu olor no
lo soporto y tu peste exquisita
me derrumba
Voy a dejarme ir venir regresar
el vuelo será corto ahora que las alas...
Pesan los segundos en el cuerpo
abren una herida roja y brillante
como ese amor y tus camisas y el volcán
de los ojos verdeazules entre los autos
Suenan ambulancias en mi estómago
el enfermo es terminal 
la vida sin vida no es vida
No presenta signos de violencia pero
la pasión
ah
la pasión es una ruina



jueves, 23 de agosto de 2012

Tempestad e ímpetu

Hoguera única allá en el fondo
del pasillo y de tus ojos o los míos
los nuestros: dilatados parecidos
sordos al espejismo del mundo
la prohibición de estar tan cerca
tan próximos los prójimos
sus miembros sometidos al balanceo
constante como las mareas
como los flujos sanguíneos
el vuelo de los teros
el río Quinto y sus torrentes invisibles
caballos y llamas y mujeres bailando
danzas frenéticas que arrasan
bosques campos atardecer llanura
sin barreras fuego crepitante Pampa.
Me muerdes me muerdo no hay grito
capaz de silenciar la noche.
Mientras tanto acá en Mercedes
las tortugas caminan veloces
sin mirar atrás
sin envidiar a las nubes.

martes, 17 de abril de 2012

Pellizcos al olvido o mis muertes consecutivas


¿Ella?
(No la anuncian. No llegán aún.)
(Rubén Darío)

Tan sólo nombres, nombres masculinos


garabateados en un papel cualquiera,


blanco, cuadriculado y arrancado


de cuajo


 puede que


sobreviviéndome


o tal vez sobreviviéndonos, a ellos o a mí:


de ningún modo a ambos.


No sé quiénes sois, nombres de voz ronca


y fauces abiertas,


no sé si seréis con los años los mismos


niños y adolescentes


 y adultos y ancianos


no sé si voy a recordaros en vuestros labios


o en la cobardía por no estar


 ni aquí ni ahora


leyendo vuestras iniciales con ojos trémulos,


truculentos o tranquilizantes.


No es triste y sin embargo es ácido


olvidar las palabras gongorinas


de Javier


 en pleno vuelo


volver a los ojos de Diego


aterrizando


                en la pista equivocada,


como la ciudad de Carlos,


 y sus tangos


invisibles, a los ojos de un niño de diecinueve,


Fernando, pequeño ópalo crecido,


mirada de lobo penetrante,


Quique nunca dejó de ser mi mejor


amigo en el recreo,


de verdad,


y jugábamos por aquel entonces


a imaginar lo prohibido;


recrearte, Alex,


sueño de una noche de verano,


rosa blanca, mar y cielo, tormento


 en las dudas con Juan y sus camisas


 de botones saltarines


y su pasión medida, como desmedida fue la de


Sergio con sus versos voraces de vete pero


                vuelve pronto, y tarde o temprano


esto va a terminarse y la lista dejará de tener


 nombres propios


o los propios nombres comenzarán a repetirse uno


detrás de otro, sin fin, cansados


 de sí mismos y del olvido


al que se ven condenados.


Porque olvidamos


 sí, olvidamos


 de golpe y porrazo cuando


aparece una luz más blanca y menos pura,


olvidamos


porque no queda más remedio,


                porque alguien se dedica


 a borrar nuestras vidas


cuando nos quedamos dormidos.


Este traficante de sueños es bien conocido


 por todos


los hombres por todos


los pueblos y todas las razas,


esta traficante sinuosa que no deja huella


tiene tantos nombres imposibles que no seré


yo quien desvele su no apellido


en múltiples lenguas.


Tan sólo diré


que huele a nardos, sabe a hielo y


                viste de luto aunque brinde con champán


en las noches de nuestros


futuros y sucesivos entierros.



sábado, 3 de diciembre de 2011

Filosofías que no son tales

La poesía porque va de dentro a fuera,

el sexo porque va de fuera a dentro.

Orígenes paralelos- un mismo fin:

desintegración absoluta de los cuerpos


* * * *


El amor, como la materia,

ni se crea ni se destruye:

solo se transforma.


Porque todo, al fin y al cabo,

forma parte de lo mismo:

ese puto átomo

que tienen todas las cosas.


* * * *


AVISO:


queda terminantemente prohibido

aquí y ahora

subir o bajar en marcha

allí y entonces

Permanecer junto a las vías

luego y donde sea

cruzar el andén.


Yo escribo poemas-escudo:

Atención señores viajeros

Es la ventaja de no tener

Peligro de muerte

más arma que mi piel.