martes, 30 de abril de 2013

sólo sí

                        Estás sentado en un rincón como si
             no tuvieras la culpa de nada
       pero no te creo

                        te re-cre-o
           tiemblan tus uñas criaturas salvajes moviendo los hilos de tu mente ya entrecana y
                son fieramente humanos cada uno de tus gestos
         de tus convulsiones
estridentes/ silenciosas/ estridentes/ silenciosas//

              tu cuerpo es vastamente mío
                               

                               estrangulo aplasto aprieto el silencio
hasta sacarle la última gota    y mientras tanto
           el diente marca una piel otra otra un gol dos tres una casilla una sola pero yo ya no

                quiero ponerme la máscara del verbo el disfraz obsceno de la palabra porque esto es ahora
  ahora en este preciso instante te estoy perforando el vientre
         para arrancarte la sílaba maldita
         
                  (...)

                gloriosa
                     :
                     :
             
                  ese i

domingo, 28 de abril de 2013

Buenosayres II

en cambio yo no te prometo nada
ni dinero, ni sexo, ni poesía
un yogur es lo más que podría ofrecerte
(Nicanor Parra)


Atardece de a poco en el parque Centenario. Los días se estiran con mate y bizcochitos agridulces, la noche se abre paso al ritmo de los tambores: es el ruidoso y alegre y festivo candombé. Se ríen los niños, mueven las piernas y los brazos, dejan que la música fluya a través de su cuerpo; nosotros intentamos no ser pisados.
Duele mirar los árboles que se reflejan en tus ojos. Son tan trepables ambos... y tan verdes. Dan ganas de subirse a ellos, pisar sus gigantescas raíces, saltar de rama en rama, arañarlos sin pudor y arrancarles unos pedacitos de corteza, y luego besarlos, abrazarlos, e incluso amarlos.
Si fuéramos árboles... -solías decir-, nuestras raíces estarían entremezcladas, y creceríamos a la par, unidos inevitablemente. Ahora rehago mis pasos para sentarme a la sombra de lo que podríamos haber sido. Ahora ya soy capaz de encontrarme con tu verdadero ser a los pies de la mujer-ángel. Ahora no temo mirar en el fondo sucio del estanque y verte con los ojos de mengana eterna, osada sobre todo.
Al igual que los patos  picotean la comida en los adoquines, yo descubro los sabores que me dejaste, el regusto a las tardes de domingo que parecen no terminarse nunca.

Un matecito es lo más que podías ofrecerme.
Cómo rechazarlo...



(Parque Centenario, Caballito, Buenos Aires)

jueves, 25 de abril de 2013

ritual del lector

No hay idioma que exprese algo realmente válido
(J. Leyva)

Poesía habitáculo vacío encadenamiento de silencios un interlocutor y dos y tres pero qué qué qué
si expresionismo es enterrarse por dentro y suplicar mientras las rosas se abren de repente siguen tan callados los libros me asfixian desde hace tantas páginas y menos mal que Bolaño ...
Inconmovible sonrisa de botella de agua del grifo de estuche de gafas siniestro de impresora sin tinta que no dejar de gemir y gemir -como si alguien pudiese escucharme-
Te nublaste y me señalaste con el dedo la silla más dura la más alta la más imaginaria si cabe aunque mis piernas no se movieron porque eran dos flanes vainillosos goteando hacia arriba
voces mudas en todas partes en cada una de las grietas en cada uno de los orificios de los asistentes
miren directamente mis ojos y sueñen con estar muy lejos con sentirse extranjero en la propia almohada con saberse exiliado hasta del vientre de la difunta madre

tomen impulso pulsen el botón: pienso hacerlo una sola vez


lunes, 22 de abril de 2013

Buenosayres 1


(Cruce de Avenida San Martín con Juan B. Justo. Paternal. Buenos Aires.)

Mirá cómo gimen los autos en la Avenida San Martín hora tras hora. Mirá.
Se cuelan en mi sueño, ronroneantes. Creo que la ventana está rota.  Más bien creo que no hay ventana y que una mañana voy a salir volando. Como el carancho imaginario. O como la luna gorda.

Je. Parecen de juguete todos esos bondis. Los ángeles guachos nos miran desde la pared pintada y tengo que recargar el celu pero ya bajaré más tarde. Ahora estoy ocupada. Tengo las manos y los ojos y los oídos completamente ocupados mientras tu cuerpo desnudo flota entre las sábanas. ¿Sábanas? Eso sí que es raro.

Me sorprende lo serio que es tu rostro dormido. Ausente de todo, sigues empeñado en buscarle un por qué a las cosas. No te entiendo y prefiero no hacerlo, en serio. Porque el día en que eso suceda, el día en que llegue a intuir todo aquello que ignoro, agarraré mi ropa interior y huiré volando. 

Volar. No hubo noche que no me preguntases cuál era mi técnica secreta para volar en sueños, y no supe responderte. Mi don es innato, te decía. ¿No notas dos bultitos en mi espalda? Mirá....

Mirá.







citas al azar


Uno:
una sensación hasta ahora desconocida
como saber a ciencia cierta a qué sabe el A.D.N
después de hacer el Amor

Otro:
cogí la pistola la introduje dentro de mi boca
coloqué la punta del cañón suavemente en mi garganta
la agarré con fuerza puse el dedo en el gatillo

Otra:
Una oración
una pequeña súplica
una demanda:
que las aguas no se detuvieran
hasta tu llegada
para flotar contigo en el diluvio

Otro más:
Eyacular es ensuciar el cuerpo
y penetrar es humillar con la
verga la 
erección de otro yo.
Borrar o ser borrados, tanto da, pero
en un instante, irse
                              dejarlo
                                    una vez más
entre tus labios.


*Citas de Papasquiaro, Pablo G. Casado, C. Peri Rossi y Leopoldo Mª Panero.



jueves, 18 de abril de 2013

(----)

la noche nos huele a presagio adivinado
los poemas maúllan como perros enfermos
la bañera derrama deseo enjabonado
la palabra se agita como si fuera un cuerpo






lunes, 15 de abril de 2013

podología

Los pies son zonas potencialmente erógenas
y comprenden cuatro puntos de estimulación sexual.
Un masaje en los pies relaja y excita al mismo tiempo.

Tus pies entre mis pies sobre bajo más arriba de mis pies
             milpiés en movimiento
          mis pies tan juguetones
      frente a frente         suela a suela
zapatos de dos      al mismo ritmo y piel

primeras primaveras en los hombros tostados
       y  el cuello que sube y sube sin llegar    .... !!!!
             nunca   maldita sea   joder
nunca a tus manos grandes tan precipitadamente que
          tirito en tus temblores
                me desquicio si frenas y por favor
                       abísmame
       Soy piel que busca piel que aguarda piel que encuentra piel
(que desgarra)

            y se hace abrigo de piel